El T-34 fue el carro de combate más fabricado durante la segunda guerra mundial, con aproximadamente 84.000 unidades producidas (casi el doble que shermans americanos), siendo exportado a países del bloque comunista y de esfera soviética durante la guerra fría tales como Vietnam, Korea, Egipto o Yugoslavia.
Respecto a su resistencia y rendimiento, el hecho de que 50 años más tarde, en la década de los noventa, siguiera viendo acción en la guerra de los Balkanes. habla por sí mismo.
Para el año 1943 en que tuvo lugar la batalla de Kursk, el T-34 llevaba cinco años de evolución, la mayoría en conflicto contra los japoneses en mongolia, los polacos en la invasión de 1939, los finlandeses en la "guerra de invierno" de 1940 y los dos años desde la invasión alemana en 1941.
El modelo '43 que describiremos aqui fue el penúltimo de los T-34/76 (el último sería el modelo '44).
La producción durante 1943 era de unos 1300 carros al mes, lo que hacía que la calidad se resintiera.
Las principales ventajas (aparte de su gran cantidad de efectivos) eran su blindaje inclinado, su cañón de 76,2 mm, su velocidad y su maniobralidad. Además, sus anchas orugas y su sistema de suspensión le conferían un rendimiento campo a través superior a sus principales competidores, los Panzer III y IV que formaban la espina dorsal del ejército alemán.
Sus desventajas también eran numerosas: la calidad del acero soviético era inferior al empleado por los alemanes, siendo frecuente que la torre saltara por los aires al detonar un proyectil perforante en su interior (los alemanes bromeaban con el hecho como "levantar sombreros"). La torre no podía albergar más de dos ocupantes, de modo que el comandante debía hacer de artillero al mismo tiempo, lo que dificultaba su función.
Sólo el carro de mando tenía emisora de radio, el resto de vehículos tenían receptores (los modelos anteriores no tenían radio alguna) lo que dificultaba enormemente la comunicación de las unidades blindadas.
Las ruedas no solían tener cubierta de caucho, lo cual aumentaba la vibración en todo el vehículo aflojando piezas en su interior. Como resultado directo, las fugas de aceite eran continuas, de modo que era fácil que la ropa de la tripulación prendiera fuego (si bien hay testimonios de carristas soviéticos que tomaban como una competición el número de veces que les habían prendido fuego).
Asimismo, la tripulación del carro solía ser inexperta, tres días de entrenamiento básico solia ser la media antes de ser enviados al frente, y el requisito para ser nombrado jefe de carro consistía en tener experiencia con tractores.
Las ópticas del cañón eran de inferior calidad a las alemanas, lo cual, unido a que el cañón sólo podía hacer frente a los nuevos carros pesados Panzer V "Panther" y Panzer VI "Tiger I" en corto rango, forzaba a arriesgadas cargas en las que los T-34 se introducían en las formaciones enemigas buscando el cuerpo a cuerpo y disparando muchas veces a quemarropa. Por desgracia, en muchas ocasiones la explosión del objetivo destruía también al carro soviético.
Por último, el combustible se almacenaba en depósitos con forma de tambor en la parte posterior de la torre, (sobre el motor del carro) lo que favorecía los incendios anteriormente descritos (los depósitos eran un objetivo prioritario por parte de los artilleros alemanes).
El carro de la imagen carece de los depósitos externos, si bien muestra una combinación de ruedas recubiertas de caucho con otras metálicas (agujereadas), una situación bastante común debido a la economía de guerra, la escasez de suministros y la precaria situación en que se encontraba la URSS hasta finales de 1943 comienzos de 1944.
(Imagen cortesía deTanks encyclopedia)
(Datos
obtenidos de "Tanques Soviéticos 1939-1945", LIBSA y "Kursk 1943: The
tide turns in the East", de Osprey Publishing Ltd.)

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